Los beneficios de jugar en familia para los niños

Cuánto se disfruta del juego con un hijo y además. Esta es una de las actividades que más llenan el alma y fortalecen el vínculo con los más pequeños de la casa. Aunque quizás la gran carga de trabajo y el cansancio que esta produce hace que no se realice tanto como se debería. Pero hay que tratar de encontrar un hueco en las apretadas agendas para compartir este ocio con los niños.

Y por si fuera poco este motivo, jugar con los niños también tiene importantes beneficios para su desarrollo. Así lo recuerda el Observatorio del Juego Infantil, quien recuerda la necesidad de dedicar un poco de tiempo todos los tiempos a realizar esta actividad junto con los más pequeños de la casa.

Basta con apenas 10 minutos

Los expertos recuerdan a los padres que con apenas 10 minutos de juego, los beneficios de esta actividad conjunta ya comienzan a notarse. De igual forma, los expertos recuerdan que sentarse junto a los hijos para jugar no supone una pérdida de tiempo de ninguna de las maneras, sino que es algo necesario en primer lugar para estrechar lazos entre la familia. Además, estos son otros beneficios:

Fomenta la autoestima. Con el juego compartido padres e hijos interactúan de un modo único, algo que les aporta seguridad.

– Estas actividades hacen vivir situaciones positivas de apego y seguridad, lo que facilita el intercambio de experiencias y le aporta tranquilidad

– Estimulan las habilidades sociales y emocionales. La familia es el primer entorno donde el niño desarrolla una imagen de sí mismo y del mundo en el que vive. Estas interacciones que se dan en el juego familiar mejoran las relaciones sociales y ayudan a explorar estas habilidades.

– Favorece el control emocional. Con estos juegos los niños aprenden a influir en otros y también a regular y controlar sus emociones. También empiezan a reconocer las señales afectivas y a interpretar las emociones ajenas.

– Fomenta la creatividad y el éxito escolar. El ambiente que se crea con el juego hace posible que el niño se relacione de una forma creativa con el mundo. Su imaginación se favorece y su capacidad de razonar.

– Jugar en familia ayuda a mejorar la competencia social.

– Favorece la atención del niño. La interacción con sus progenitores en el juego aumenta la capacidad de concentración del pequeño.

– Potencia la actividad infantil. Compartir tiempo de juego con los hijos convierte las experiencias pasivas en activas y placenteras y elimina los sentimientos negativos asociadas a las primeras.

– Promueve la felicidad infantil. De hecho, está demostrado que los padres que se implican bastante en el juego de sus hijos tienen muchas más probabilidades de criar niños felices.

 

Fuente: Hacer Familia

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